jesus1981
27/04/2005, 21:56
Volkswagen Motorsports presentará esta semana su triplete de Touaregs oficiales con los que competirá esta temporada en los raids africanos. Y, por el momento, Carlos Sainz no estará al mando de ninguno de ellos. El francés Bruno Saby, la alemana Jutta Kleinschmidt y el surafricano Giniel de Villiers, que en 2004 compitió con Nissan, serán los tres pilotos oficiales de la firma alemana. De Villiers se sube al coche que hasta ahora pilotaba el finlandés Kankkunen y al que aspiraba Carlos Sainz.
El madrileño ha perdido la oportunidad de subirse al Touareg después de buscar apoyo económico de algún patrocinador español que le facilitara las cosas con los hombres de Volkswagen. Ahora sus opciones de estar en la salida de la próxima edición del Dakar con un coche oficial apuntan a Mitsubishi, equipo con el que sigue negociando. Un quinto coche oficial, improbable por ahora, le brindaría la oportunidad de debutar en una especialidad que ha despertado el interés del dos veces campeón del mundo de rallys.
Contra la reducción de velocidad
La idea de Carlos era correr algunas pruebas antes de embarcarse en el Dakar 2006, pero al problema de quedarse momentáneamente sin una de sus bazas más importantes para ello hay que añadir la grave crisis por la que atraviesa el mundo de los raids.
Los problemas se centran en la guerra que los grandes equipos de automóviles y motocicletas han comenzado en contra de la revolución reglamentaria estudiada para el Dakar 2006 y que se encamina a reducir la velocidad de coches y motos y a nivelar la presencia de privados y oficiales. Por ello, Mitsubishi y Volkswagen, como KTM en motocicletas, han empezado a actuar contra los organizadores del Dakar con una especie de boicot al resto de pruebas valederas para la Copa del Mundo de Raids (algunas de las cuales estaba en el proyecto de Sainz), como por ejemplo el de Marruecos, al que no asistirán con coches oficiales para desprestigiar la prueba.
KTM ya ha anunciado que estará en todas las pruebas importantes del calendario, pero que no llevará a sus dos equipos oficiales al unísono, sino que alternaran la presencia de los mismos para que nunca se enfrenten entre ellos hasta el Dakar.
FUENTE: www.abc.es a dia 27 de abril de 2005
El madrileño ha perdido la oportunidad de subirse al Touareg después de buscar apoyo económico de algún patrocinador español que le facilitara las cosas con los hombres de Volkswagen. Ahora sus opciones de estar en la salida de la próxima edición del Dakar con un coche oficial apuntan a Mitsubishi, equipo con el que sigue negociando. Un quinto coche oficial, improbable por ahora, le brindaría la oportunidad de debutar en una especialidad que ha despertado el interés del dos veces campeón del mundo de rallys.
Contra la reducción de velocidad
La idea de Carlos era correr algunas pruebas antes de embarcarse en el Dakar 2006, pero al problema de quedarse momentáneamente sin una de sus bazas más importantes para ello hay que añadir la grave crisis por la que atraviesa el mundo de los raids.
Los problemas se centran en la guerra que los grandes equipos de automóviles y motocicletas han comenzado en contra de la revolución reglamentaria estudiada para el Dakar 2006 y que se encamina a reducir la velocidad de coches y motos y a nivelar la presencia de privados y oficiales. Por ello, Mitsubishi y Volkswagen, como KTM en motocicletas, han empezado a actuar contra los organizadores del Dakar con una especie de boicot al resto de pruebas valederas para la Copa del Mundo de Raids (algunas de las cuales estaba en el proyecto de Sainz), como por ejemplo el de Marruecos, al que no asistirán con coches oficiales para desprestigiar la prueba.
KTM ya ha anunciado que estará en todas las pruebas importantes del calendario, pero que no llevará a sus dos equipos oficiales al unísono, sino que alternaran la presencia de los mismos para que nunca se enfrenten entre ellos hasta el Dakar.
FUENTE: www.abc.es a dia 27 de abril de 2005